jueves, 22 de septiembre de 2011

Según pasan los años

Otra vez el pasado respirándonos en la nuca, pisando nuestros talones, quitándonos la posibilidad de gambetearlo. En el idioma futbolero, le llaman "marca a presión". En la jerga cotidiana argentina, este hecho se denomina impunidad. Uno de los principales rasgos que nos marcan como sociedad: la falta de justicia. Al tema que nos toca, tuve oportunidad de hablarlo unos minutos con el filósofo devenido kirchnerista, José Pablo Feinmann, en una visita que hiciera a Cosquín hace dos veranos atrás. Yo acababa de leer la investigación que sobre el caso realizó el periodista Ceferino Reato, en su libro "Operación Traviata". Siempre he creído en su versión, distinta a la de Feinmann.
Hay quienes sostienen que los argentinos somos adictos a la necrofilia, que nos encanta desenterrar cadáveres. Quizás sea cierto, pero lo seguirá hacia el futuro en la medida en que los crímenes, abusos y corrupciones de hoy no tengan el castigo que se merecen.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Medianoche en Paris

Me gustó bastante el último film de Woody Allen. No soy un crítico de arte competente, pero la historia me hizo pensar sobre una cuestión que muchos cargan (o cargamos) quizás como una mochila: eso de creer que todo tiempo pasado fue mejor. Y creo que Allen lo resuelve como lo hubiese imaginado yo mismo: caminemos hacia adelante, como se advierte en la foto, y que el pasado sea esa nostálgica etapa de la vida que nos sirvió, como se pudo y a los ponchazos, para hacer de nosotros lo que somos hoy.
Buenas actuaciones, especialmente la del norteamericano y principal protagonista, Owen Wilson. Bellísima la francesa Marion Cotillard.

martes, 23 de agosto de 2011

Microrrelatos

Insufrible

Lo descubrí una tarde, en medio de un frío polar. Estaba petrificada, con su cola rozando el borde más caliente de la estufa. De vez en cuando, movía sus ojazos azules y vizcos. Ajena, increíblemente, al compás arrebatador de “A Hard Days Night". Hay días en que Olivia, mi gata siamesa, está insoportable. No le interesan ni Los Beatles.

Beso

El nueve picó en diagonal superando la patada certera del zaguero central, enfrentó el apuro del arquero y, eludiéndolo con un tranco largo, se fue camino al gol completamente solo. Nada le impidió concretarlo, su primero de la era profesional. Ni siquiera, al mirar de reojo el beso apasionado de su novia con un plateista.

Souflé

Me pregunto que hubiese ocurrido si en lugar de pedir milanesas a la napolitana hubiese elegido souflé de verduras con pescado al vino blanco. Y no encuentro respuestas. Justo ahora, cuando una pistola amenaza volarme la cabeza si al tipo no le doy mi celular.

jueves, 18 de agosto de 2011

Previsibles

Ocurrió que el hombre decidió vivir en un país (al que ama) que le ofreciera absoluta previsibilidad (¡oh, qué término tan largo para ofrecer tanto gris!) Él sólo reclamaba que las instituciones encargadas de hacer previsible lo imprevisible (¡madre mía, qué juego de ibles...!), es decir: los gobiernos, la justicia, el sistema educativo, los intelectuales, los medios de comunicación y el resto le allanaran su visión del mundo, o sea, le confirmaran sus valores y su ideología. Pero ocurrió que el hombre, después de casi treinta años de democracia, tiene su cabeza (y su corazón) con tantas dudas que, por vez primera, se siente con ganas de vivir en un país (al que sigue amando) que le otorgue esta vez previsibilidad (¡oh, qué término tan largo para tanta imprevisibilidad!) y, de ese modo, transmitirle a sus hijos y nietos la esperanza de un país algo previsible.

sábado, 30 de julio de 2011

miércoles, 27 de julio de 2011

Peor es no intentarlo

El hecho de que alguien se atreva a tratar de explicar este país (hablo de Argentina, por si está distraído mirando a Tinelli), es todo un valiente y un iluminado. Si, además, quién lo intenta es alguien de esta talla, vaya pidiendo fiado en la librería más cercana.
Todos los títulos reflejados en la tapa del libro son un esfuerzo titánico de un periodista-escritor brillante, de altura, que para males de los gobiernos de turno (en este caso, del kirchnerismo), jamás se dejó cooptar como intelectual orgánico - según una de las categorías gramscianas-.
Dele nomás, junte unos mangos y súmese al esfuerzo de Caparrós. Le aseguro que seguirá sin entender ni jota como somos, pero juro que sus nietos sentirán orgullo por su intento.

jueves, 21 de julio de 2011

Pirincho

De algo estoy seguro: el hombre era un eterno desconfiado. Sobre los bancos, habrá dicho: después de lo del Corralito, a mí no me agarran más. O quizás, se acordó de algún ministro de Economía que predijo: el que apuesta al dólar pierde. Puede ser también que no confió en ningún familiar, menos en su colchón Suavegón. O, simplemente, iba de gran festichola sin que su mujer lo supiera.
Como bien decía el tango: "Cuando te pille la muerte...".