jueves, 26 de mayo de 2011

Altura

Muy poco acostumbrado a los debates políticos con invitados de altura, en este caso llámese Beatriz Sarlo, les sugiero echar una mirada sobre lo ocurrido este martes en el programa de propaganda oficial "6,7,8". En un contexto donde tiende a prevalecer el todo o nada, vale la pena detenerse y escuchar los inteligentes conceptos de la ensayista que nos ilumina sobre la realidad de los medios y sobre la coyuntura.
El resto de los panelistas...hummm!

martes, 17 de mayo de 2011

sábado, 14 de mayo de 2011

Sentirnos plural

Mucha, muchísima plata. Tanta, que su porvenir y la de sus hijos estaría asegurado. Pero el hombre ha dicho que NO al ofrecimiento de la empresa Telecom. Con una dignidad que conmueve, él sostiene que no se trata de un conflicto personal sino que se extiende a todos sus compañeros. Escuchemos su historia. Vale la pena, en un contexto de extrema basura ética.

domingo, 1 de mayo de 2011

37º Feria del Libro

Ocho, nueve, hasta once horas de atención del stand Córdoba, gente y más gente, cuatro hectáreas y media de perímetro, miles de títulos, editoriales, editores, conferencias, talleres, cholulismo porteño, marabunta de escolares, escritores, expositores, cultura mass media, libros que valen la pena, saldos y ofertas, Pérez Esquivel, Palermo con sus hermosas calles arboladas, barcitos, cafés, hostel con Internet, pizzerías, parrilladas, subtes, artesanos, etcétera, etcétera.
Durante diez días fui parte de una experiencia riquísima en la ciudad de Buenos Aires.

martes, 26 de abril de 2011

Halley

Se me murió un bello y viejo amigo.




sábado, 16 de abril de 2011

Asado

Esa bruma que te empaña
no es bruma
es humo
cómplice
mentiroso
que sólo busca simular
proteger
tu impudicia de mostrarte tal cual sos
con tus carnes
descarnado
desafiante
incitando a comerte todo
con tus huesos
con tu precio
que ha trepado por las nubes
negándonos
el deseo de poseerte
como
se merece
una mujer bella.

martes, 5 de abril de 2011

Mi Calle

Era tan cortita, que hasta los consquistadores del barrio San Martín no la incluyeron entre sus tesoros. Ocurre que, ante la prestancia del boulevard Los Granaderos, la pobre quedaba reducida a cenizas. Sin embargo, para nosotros sus moradores significaba, nada más ni nada menos, el obligado trayecto a casa. Además, su nombre no remitía a ningún héroe nacional lo que le daba su marcado carácter de enigmática. Y para los taxistas que se precian de escudriñar cada centímetro de la ciudad, ningún nomenclador la tenía entre sus páginas.
Entre sus vecinos supimos saborearla caminándola, empecinados, una y otra vez. Uno hacía unos pocos pasos y las históricas veredas nos conducían al límite de su continuación, dándonos la ilusión de haber recorrido buena parte de la geografía cordobesa.
Como olvidarla, si un retoño de vida de estudiantes transcurrió en ella.
Hoy su nombre fue reemplazado por el de no sé qué poeta alemán. Pero quién de todos los que supimos amarla podrá dejar que la inquisición arquitectónica del nuevo milenio nos obligue a borrar el recuerdo de la calle Unión.