Bellísimo.
Sentí mucha paz.
Calor, lectura, fiaca, sombras de sauce, patio, cerveza helada, cielo profundamente azul, chicharras, despertador sin pilas, ocasos tardíos, tiempo para todo, más calor, zambullidas en piletas o ríos o mares, descanso prolongado, más lectura, fernet con Coca bien frío, amigos, charlas interminables, costillas tiernas a las brasas, sol abrazador, noches estrelladas, madrugadas insomnes, risas, guitarreadas, lluvias ocasionales, tiempo para todo, Sinatra-Jobim, navidades, ausencias, presencias, torsos desnudos y bronceados, agua, mucha agua, la vida de Edith Piaf en TV, el hermoso juego del Barsa, el asombro por Messi, mis hijas, mi gata siamesa, vacaciones cariocas, sorbo de un Malbec, melones, picadas, sueños, más descansos, abstracciones, vida, muchísima vida...
1) Tiene razón Juan Schiaretti: su gobierno es progresista.
Los zapatos tacos aguja son refinados y orgullosos. Con semejante status, eligen (y exigen) calzar los más delicados pies femeninos. No es para menos: sus artesanos los fabrican priorizando las condiciones físicas sin comprometer la belleza y el equilibrio del diseño.
A punto de iniciar su concierto de violín, Clarisa se acomodó en la silla cruzando ambas piernas. Notó un peso molesto.
Impune, en su calzado derecho, una rejilla de piso de baño zarandeaba al compás de los primeros acordes.
Enojarnos, reir, sufrir, decepcionarnos, humillarse, acobardarnos, maltratarnos, alegrarnos, dolernos, temer, confurdirnos, llorar, expectantes, optimistas, frustrados, son algunas de las categorías que expresan nuestros sentimientos en un determinado contexto personal. Serían, según mi analista gestal, manifestaciones de nuestro interior que reflejan un estado de ánimo.