viernes, 27 de noviembre de 2009

Vientos de justicia

Está muy interesante el último número de la revista que dirige Jorge Fontevecchia. Especialmente el tema de tapa que, como verán, desnuda una situación bastante incómoda para la mandamás del diario Clarín, Ernestina Herrera de Noble, cuya estrecha relación con los jerarcas de la última dictadura no se reduce sólo al monopolio, junto al periódico La Nación, de Papel Prensa. También, en algún momento, deberá aclarar cómo consiguió adoptar a sus dos hijos (juntos en la foto) Según los últimos movimientos judiciales y políticos, le restaría poco margen para justificar que no son hijos de desaparecidos.
Malos vientos corren para el grupo Clarín. Peor aún, para esta mujer hoy todopoderosa.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Vedetismo

No me gustaría ser uno de estos cronistas que rodea al juez federal Norberto Oyarbide. Debe irritar, supongo yo, que todos los santos días te manden del medio que sea a ponerle el micrófono o el grabador encima porque suponen, los mismos medios, que este magistrado hará el gran anuncio de que un funcionario o empresario argentino fue en cana por corrupto.
Mire, no hay peor cosa que ver a un encargado de hacer justicia hablando todos, pero todos los santos días por televisión. Cuando los muchachos se hacen mediáticos y no hablan por sus sentencias, producen este tipo de información. Apuesto a que el resultado de la investigación dormirá, sin culpables, el sueño eterno.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Cuidado con las balas


La foto que ustedes observan bien arriba, corresponde a la última portada del diario Clarín. Como sabrán, a no ser que vivan, por ejemplo, en la ciudad africana de Zimbabue, dicho medio pertenece al grupo homónimo y se ha convertido, por obra y gracia de la nueva Ley de Medios, en un acérrimo opositor del gobierno que preside (¿preside?) Cristina Fernández.
La segunda foto, nos muestra los sonrientes rostros del elenco que conduce el programa "6,7,8", diariamente emitido por el Canal 7 del Estado. Si uno hace un seguimiento continuado, observará el esfuerzo de sus periodistas en demonizar, por caso, todos los contenidos del multimedio Clarín, actuando, según sus propias palabras, como contrapeso informativo del mismo gobierno que preside (¿preside?) la misma Cristina Fernández.
Como se verá, en ambos casos prevalece la necesidad de condenar o legitimar una misma gestión presidencial. Es evidente, y en esto no hay que ser estúpidos, que tal multimedio y muchos otras empresas periodísticas (ej.: el diario La Nación) priorizan sus intereses financieros e ideológicos por encima del derecho de la gente a ser fielmente informada. Conclusión: bajo el ropaje de una información honesta, se esconde una guerra no declarada.
En lo referido al programa estatal, tampoco cierran sus intenciones supuestas de equilibrio. Es evidente que actúa como soporte oficial ante la abundancia de críticas opositoras. Y es tan maniqueísta como los demás medios de comunicación por tratarse de un espacio público que nos corresponde a todos los ciudadanos, no al gobierno de turno.
En fin, debemos permanecer atentos, porque los cañones y las balas siempre terminan apuntando a la ignorancia nuestra de cada día.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Chau Patricio

Desde los diez años en que comencé a calzar una guitarra, esta foto y su pose, con cientos de rostros distintos, ha sido mi compañera inseparable, mi resguardo musical, mi posibilidad de empatía con amigos muy queridos, mi dicha de compartir días y noches afinando el oído a las musas que dispara la cultura de un país, mi gratitud por conocer los sentimientos que expresa el hombre, mi felicidad por poder transmitir una melodía.
Pero, como en este caso preciso, la misma pose se nos vuelve en contra. Nos desgarra el alma hasta dejarnos huérfanos de oir las palabras, de saborear su timbre, de sentir el cordaje que acompaña al canto melodioso de los pájaros.
Estoy muy triste. Nos ha dejado Patricio Jiménez, ex integrante del maravilloso Dúo Salteño.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Patotas


Varios colegas han sido agredidos en las últimas semanas por patoteros que dicen representar a los trabajadores. ¿Qué les está molestando en realidad? ¿Qué no se digan las cosas que ellos quieren escuchar? Muchachos, si existe algún enemigo es mejor que apunten para otro lado. Me uno a todos los compañeros de prensa que ayer protestaron para que alguien ponga fin a esta perversa forma de impedir que la gente se informe.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Viva la bulla (parte II)

Por si no les bastó mi opinión sobre los quilombos de las protestas y sus implicancias colectivas, les sugiero este lúcido artículo de Martín Caparrós. Che, que no se les ocurra salir a protestar por lo que ustedes llamarían obsesión.
Al fondo, como a un desplazado más, me han publicado un muy pequeño análisis.

Viva la bulla


Otra vez la discusión sobre lo mismo.De nuevo soportar las mismas caras, de personajes a los que no les importa un bledo quienes (aunque en verdad, sí) y porqué protestan, sólo defienden sus privilegios de clase, alejados de las penurias de miles de personas que gritan y cortan calles como una democrática forma de hacerse escuchar. En un país con tanta bulla encima, donde nadie escucha a nadie, donde se ejerce la prepotencia, sea del Estado que gobierna, de la oposición que confunde o de estas señoras y señores que, por caso, durante la incautación de sus ahorros cavallistas o del alzamiento de un sector del campo, legitimaban las protestas y les importaba un carajo si la gente podía o no transitar, también me dan muchísimas ganas de protestar y de no callarme la boca, de insistir con que hay enormes intereses en juego para hacer creer que sufrimos la libanización a causa de la inseguridad; que los medios, en una orgía de irresponsabilidad, potencian estas voces apocalípticas, justamente con ese fin. Mientras, los que verdaderamente sufren exclusiones, son vapuleados de la manera mas vil. Yo me pregunto: si el gobierno no les da soluciones, si la oposición no tiene una alternativa y el resto del mundo mira para otro lado, ¿a quién diablos pueden recurrir? Como si esto fuera poco, los sindicalistas-empresarios-dinosaurios, los famosos "Gordos" de la CGT, están siendo desbordados por agrupaciones contrarias a sus intereses. ¿Qué nos queda, entonces? Bulla, mucho grito, mucho enojo. Y en democracia, es muy bueno que así sea. Sólo que debemos ser inteligentes para saber de dónde vienen.