miércoles, 14 de marzo de 2012

Soy lo que soy

Soy nazi, oligarca, le hago el juego a la derecha, conspiro contra el gobierno, también soy destituyente, fascista, gorila. Será porque digo que el gobierno de Cristina tiene doble discurso: utiliza un lenguaje de izquierda y toma medidas totalmente contrarias. Es oportunista. No soporta una opinión que no sea la "oficial". Agrede verbalmente a los periodistas. Se burla de las instituciones. El reparto de la riqueza en Argentina sigue concentrado en poquísimas manos y es terriblemente desigual. Ha cooptado a los movimientos de derechos humanos. Se alió con Peter Munk de la minera Barrick Gold, vetó la ley de Glaciares, apoya la megaminería a cielo abierto, se ha enriquecido brutalmente (la corrupción no es nada progresista: le quita a los que menos tienen). Sus aliados son matones sindicalistas. Avala la política ferroviaria que provocó una tragedia de 51 muertos. No le sacó una coma a la ley de Flexibilización Laboral del menemismo, tampoco modificó la ley de Minería de los '90. Ofende permanentemente a los docentes: dijo lo que dijo justo en un ámbito donde los tipos ganan 10 veces más que aquellos. Tiene a un liberal (¿liberal, dije?) a su lado, puso tope al aumento de salarios y jubilaciones no así a los subsidios a los empresarios amigos y poderosos, también ha cooptado a diarios como Página/12 (lamentable, supo ser lindo leerlo en otros tiempos), extorsiona a los medios contrarios con la pauta oficial, sigue pagando millones de deuda externa, ahora quiere reestatizar el petróleo que ella y Él entregaron hace 20 años, pelea contra el grupo Clarín luego de que Néstor le prorrogó poder por más de 20 años (diría Marlon Brando en El Padrino: "Se trata de negocios"), dícese nacional y popular y progre y de izquierda y me quiere hacer creer que sus valores son exactamente igualito a los míos.

Cada uno sabrá lo que hace. Somos grandecitos, che...

viernes, 24 de febrero de 2012

Fervor patriótico

Cada vez resulta más complicado sentarse a la mesa de un bar, de una casa o de cualquier lugar del mundo con un amigo kirchnerista, y no terminar tensionados como dos púgiles disputando la corona mundial. Por un lado, aquellos que, como yo, tienen sus reservas en cuanto a que las políticas oficiales sean "nacionales y populares", la certeza de que existe un relato que no se corresponde con los actos, y aquellos otros, es decir mis amigos fraternales, que uno los observa como obnubilados y presos del discurso de Cristina. Una lástima, che, no nos queda otra que buscar cualquier bar de cualquier lado y hablar de fútbol, mujeres y...elija nomás el tema que más le guste.

domingo, 29 de enero de 2012

sábado, 28 de enero de 2012

FAMATINA RESISTE




EL PUEBLO RIOJANO DE FAMATINA SE MOVILIZÓ PARA DECIRLE NO A LA EXPLOTACIÓN MINERA A CIELO ABIERTO. A PESAR DEL SILENCIO OFICIAL. COMO BIEN DICEN: NO IMPORTA EL ORO, SINO EL AGUA.

viernes, 20 de enero de 2012

Sintiendo


A LA ESPERA

¿Y ahora qué?
¿Acaso mis penas exigirán consuelo?
¿O quizás las golondrinas necesitan reposar de tanto viaje?
Quién sabe
Nunca se sabe como ha de soplar el viento
Tengo derecho, sí
a reclamarte un beso suave
que trasunte tus labios enmohecidos por la inútil rigidez de tu alegría
que me mires
dócil
cómplice
como un ternero
y te embriagues con mi vino
que seguro al despertar
sabrás de olvidos.

Bochi

martes, 3 de enero de 2012

¡Pórtese bien, alumnito Feinmann!

Las cosas no andan bien en un país cuando los que deben ayudar a pensarlo (porque tratar de entenderlo, juro que resulta bastante complicado), nos crean más confusión. Y una forma de escudriñar qué carajo somos -eso creo-, es analizar cómo se comporta el poder. En este caso preciso, cómo actúa el poder político. Es decir: cotejar su discurso con la realidad, desentrañar si el relato oficial se compadece con nuestra vida diaria.
Vuelvo al principio: los llamados filósofos o pensadores son esas personitas supuestamente ilustradas que -¿alejados del poder?-, deberían -eso creo- arrojarnos luz suficiente para facilitarnos una mejor comprensión -en este caso- del poder en la Argentina.
Voy al grano: el filósofo peronista, "no kirchnerista", según palabras de él mismo, José Pablo Feinmann, acaba de meterse en un berenjenal tan extremadamente patético que me dio verguenza ajena. Pobre José Pablo, tanta cabeza para terminar así, pidiendo perdón ¿a Cristina? en un acto de extrema debilidad.
Ya te decía yo: no es para nada fácil interpretar al peronismo. Menos aún, tomar distancia crítica -como corresponde a un pensador como vos-.

VIDEO DE ENTREVISTA DIARIO LA NACIÓN

martes, 27 de diciembre de 2011