martes, 5 de abril de 2011

Mi Calle

Era tan cortita, que hasta los consquistadores del barrio San Martín no la incluyeron entre sus tesoros. Ocurre que, ante la prestancia del boulevard Los Granaderos, la pobre quedaba reducida a cenizas. Sin embargo, para nosotros sus moradores significaba, nada más ni nada menos, el obligado trayecto a casa. Además, su nombre no remitía a ningún héroe nacional lo que le daba su marcado carácter de enigmática. Y para los taxistas que se precian de escudriñar cada centímetro de la ciudad, ningún nomenclador la tenía entre sus páginas.
Entre sus vecinos supimos saborearla caminándola, empecinados, una y otra vez. Uno hacía unos pocos pasos y las históricas veredas nos conducían al límite de su continuación, dándonos la ilusión de haber recorrido buena parte de la geografía cordobesa.
Como olvidarla, si un retoño de vida de estudiantes transcurrió en ella.
Hoy su nombre fue reemplazado por el de no sé qué poeta alemán. Pero quién de todos los que supimos amarla podrá dejar que la inquisición arquitectónica del nuevo milenio nos obligue a borrar el recuerdo de la calle Unión.

lunes, 4 de abril de 2011

Las cosas por su nombre

Con el tiempo, pude sacarme de encima esa atadura que nos inmoviliza, ya sea por cobardía, prejuicios o quizás por formar parte de nuestra propia estructura psíquica. Me refiero a lo que llamamos eufemismo: es decir, dar un montón de rodeos para no poder decir las cosas por su nombre. Justamente, para ir al grano, quiero manifestar con todas las letras que lo ocurrido ayer (y el domingo pasado en Buenos Aires) se llama, sin eufemismos, coartar la libertad de prensa. O sea, impedir que la gente tenga libre acceso a la información. Y que constituye el verdadero sentido de lo que llamamos libertad de expresión: un derecho al que ninguna causa -por más justa que sea- puede restringuir.
¿Se imaginan la reacción de los autobautizados campo nacional-popular si este atropello hubiese ocurrido en tiempos del innombrable presidente riojano?

sábado, 2 de abril de 2011

domingo, 27 de marzo de 2011

Periodismo en serio

El sociólogo argentino Silvio Waisbord, especialista en medios y periodismo que vive en Estados Unidos (enseña en la Escuela de Medios y Asuntos Públicos de la George Washington University), nos deja unas muy interesantes reflexiones sobre el rol del periodista y de los medios en un marco democrático. Se trata de posturas grises, intermedias, bastante alejadas de las blanco-negras a las que nos someten desde el oficialismo y los medios opositores. Aquí van:

“Dar información sesgada, enfocada más a la opinión y a la ideología que a los datos y a los hechos, tapona un debate democrático rico”.

“Descreo del periodismo independiente. Prefiero hablar de periodismo profesional, o de criterios profesionales operando dentro de los medios. No creo en la información aséptica y sí creo, en cambio, en la honestidad y la búsqueda de ecuanimidad; es decir, en una intención de mantener la autonomía frente a los intereses políticos y económicos y de confrontar la información, con datos y hechos, como un criterio de verdad”.

“La narrativa del kirchnerismo es exitosa en tanto no haya una contranarrativa igualmente exitosa que la cuestione. Y aquí claramente no la hay”.

"No hay periodismo de calidad sin una relativa autonomía frente a las presiones comerciales, políticas y del ciudadano común, que busca en los medios la historia que él quiere escuchar. Si hay un mal periodismo, es aquel que busca ser amado en vez de creído. El mejor periodismo, en contraste, es el que desafía a su audiencia porque le muestra historias que no conoce, o visiones nuevas. O trata de sacarlo de su lugar de confort, donde la gente se siente bien".

“Los medios públicos deben estar regulados por el Congreso, no por el Ejecutivo. Para lograr esto no sólo tiene que haber fortaleza de los partidos, que hoy no existe en la Argentina, sino también convicción férrea de resistir a la lógica política. En América latina no existe esa tradición”.

jueves, 24 de marzo de 2011

martes, 22 de marzo de 2011

El colmo

No vamos a descubrir ahora de que el capitalismo es un sistema salvaje, cruel e inhumano y que no existe lugar- por minúsculo que sea- en nuestro planeta que no haya sido arrasado por él. Pero anoticiarme de un hecho así…

lunes, 14 de marzo de 2011

Tantas veces me mataron

Algo no funciona bien en la primera (¿primera?) potencia mundial. Sus mecanismos de Inteligencia parecen ir a contramano de las nuevas tecnologías. No puede -de ninguna manera- haber tardado tanto en enviar a Córdoba unos estudios genéticos.
Tengo todo el derecho a ser mal pensado. Muy especialmente cuando las sospechas de un crimen recaen en gente poderosa ligada al poder político.