jueves, 12 de febrero de 2009

Placer musical


A disfrutar amigos de la magia del Cuarteto Zupay, para mí lo más exquisito en conjuntos vocales. En este caso, con un tema que me retrotrae a los primeros años de democracia, allá por los '80.

Tragedias sin resolver

Yo me pregunto: ¿Dónde diablos está el Estado para controlar esto? ¿Hasta cúando seguirá ocurriendo? ¿Y el sindicato que los agrupa? ¿Qué malditas medidas de seguridad existen? ¿Y el rol de la Secretaría de Trabajo? ¿Qué hacen los legisladores o ediles al respecto?
Tengo una impotencia que me abruma, un dolor que me baja hasta el estómago. Lo peor de todo, es reducirlo a una crónica policial más, una de las tantas que hoy se convertirán en noticia televisiva. Personas de carne y hueso, trabajadores reducidos a números. Otro caso, que se suma a una lista interminable en los últimos años.

martes, 10 de febrero de 2009

Eluana Englaro

Muy interesante artículo, en este caso de un profesional médico, sobre un caso muy complejo donde se requiere mucho conocimiento y prudencia y, por sobre todo, ausencia de hipocrecía.

jueves, 5 de febrero de 2009

¿No lo sabía?

La verdad, esto de la insistencia de algunos en suponer que el Holocausto judío fue otra ficción del siglo 20 me tiene hasta las bolas. Ahora le tocó el turno a personeros de la iglesia lefrevista, en su momento excomulgados por la misma Iglesia Católica que hoy pretendió perdonarlos. Claro, fue tal el escándalo desatado que el Papa Benedicto XVI no tuvo mas remedio que retractarse. La pregunta del montón es: ¿El Pontífice desconocía las posturas antisemitas del obispo negacionista Richard Williamson? No es que lo dude, lo niego rotundamente. Sabemos de que al Papa no le cuadran mucho las reformas liberales producidas en su Iglesia luego del Concilio Vaticano II. Dos ejemplos: la autorización para que las misas puedan celebrarse en latín y la posición discriminatoria de que por fuera del catolicismo no existe salvación alguna. Estos son los pastores que tenemos, de continuo viaje hacia la Edad Media.
¡Ah, una aclaración! No tengo orígen semita, mis abuelos provienen de un pequeño pueblo de Siria, digo, por esto de mi vuelta al tema del genocidio de los nazis...

miércoles, 4 de febrero de 2009

Lamentable

Básicamente, el buen periodismo es información. La información molesta al poder. Los medios de comunicación son empresas periodísticas que, priorizando sus intereses económicos, evitan fricciones con el gobierno de turno. Los medios, en este caso Radio del Plata, está a cargo de una empresa ligada al kirchnerismo. El periodista Nelson Castro trabajaba en este medio y tuvo la osadía de tratar un tema de sobreprecios en una obra en la que, indirectamente, participaba Electroingeniería, uno de los propietarios de Radio del Plata. Conclusión: Castro fue despedido. Puede o no gustar, pero es alguien que trabaja con información. Insisto en algo: duelen estas operaciones desde un gobierno que presume de su centroizquierda. Lamentable, la gente se queda huérfana de un derecho: el derecho de acceso a la información.

martes, 3 de febrero de 2009

Xenofobia

A propósito de esta reciente escalada violenta entre judíos y árabes, que parece ser interminable, he podido observar distintas reacciones que me llenan de estupor. Me refiero a la postura del común de la gente para con el pueblo semita que aprovecha esta dolorosa situación para sembrar su xenofobia, negando, entre otras cuestiones, la existencia del Holocausto de la Segunda Guerra. Y del otro lado, la cínica respuesta de la comunidad israelí de que todo repudio a su agresión tiene su origen en el antisemitismo. Ni lo uno ni lo otro. Cuidado con esto, que los argentinos somos muy propensos a descalificar y excluir comportamientos ajenos. "Negros de mierda" o "bolivianos putos" son términos que escuchamos a diario. Tampoco ayuda el papel de víctima que se arrogan muchos ciudadanos judíos. Es necesario sentar el equilibrio, de lo contrario nos terminamos pareciendo bastante a los mismos que condenamos.

Olivia


Se llama Olivia, es mi gata siamesa. Es habitual, es la marca de su raza, que se enrede en mis pies con su ronroneo amoroso y busque acariciarme angelicalmente dando muestras de amor incondicional. Eso sí, cuando tiene una presa en la boca (ver foto) se transforma de tal manera que sus azulados ojos vomitan serpentinas de odio y yo, su novio de costumbre, paso a ser el enemigo número uno. Algo así como un fundamentalista iraquí mirando una foto de Bush. ¿Será parte de la naturaleza femenina?